Después de meses de la incursión hacia Kandahar, las acciones bélicas de la región se han incrementado. Esta situación se debe a que los insurgentes Talibanes han tratado de defender sus accionar terrorista argumentando la invasión y toma por la fuerza del Gobierno Estadounidense tanto de Afganistán e Irak.
Cabe destacar que el proceso de incursión a dicha zona, por parte del gobierno de EE.UU. se debe a la amenaza nuclear y a la serie de atentados ocurridos en el territorio. Esta situación marco el inicio de una guerra psicológica a nivel mundial y las consecuencias de la misma deben ser detenidas.
Se han tomando medidas como el ataque estratégico del último recinto Talibán (Kandahar) y el incremento de la cantidad de soldados enviados desde Norteamérica para frenar los atentados. Estas medidas han sido aprobadas por unanimidad por el Consejo de Seguridad de la ONU y otros organismos internacionales.
Muchos son los jóvenes militares enviados de las mejores academias y escuelas militares. En todas las zonas del territorio americano, cada uno de ellos ha sido preparado con la mejor enseñanza humanista, ciencias y dominio de situaciones de peligro. El mérito es grande al partir para defender los ideales y costumbres americanas de igualdad, libertad y familia.
En la zona de Afganistán, cada uno de los miembros en que conforman la avanzada militar ha sido entrenado por los mejores especialistas norteamericanos. Como resultado de ello, cerca de 600 miembros de la Policía Nacional Civil de Afganistán han sido llevados a Kandahar para que aumenten la defensa de los ataques terroristas. Cabe destacar que la preparación única ha sido diseñada para que se asemeje a un Comando Especial.
Esta iniciativa se basa en la decisión de la campaña “NATO’s Slow-Moving Campaign” que busca acabar con los ataques terroristas en la zona sur de la región.
La mejor iniciativa que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han asumido es mantener, durante años, la vanguardia en armas y equipo de combate. Como detallábamos en un post anterior, la nueva tecnología aplicada en ese campo mejora exponencialmente la seguridad, el rendimiento y el triunfo de los soldados en situaciones de peligro.
La vida es el tesoro más preciado que puede haber en el mundo y depende del avance tecnológico mantenerla.
En el caso del ejército de EE.UU. el avance en la construcción de armas y sistemas de protección ha sido uno de los mejores en el continente americano. El cambio continuo de los métodos de fabricación ha sido clave para mantener la reserva y aplicación de los instrumentos por un periodo largo de tiempo. Sin embargo, existen situaciones en las que el proceso se puede cancelar debido a una incompatibilidad en las áreas militares.
Para citar un caso contemporáneo detallamos la cancelación de la fabricación de Fusil de Asalto SOCOM conocido como MK-16 SCAR que tras varios años de implementación y de pruebas concisas, el área de los Comandos Especiales del Ejército de EE.UU. argumentando que las expectativas y es rendimiento del mismo no va más allá de las necesidades requeridas en el campo de batalla.
La importancia de este evento es que el rifle fue un proyecto de innovación total para las milicias de las operaciones especiales. Esto quiere decir que pese a las implementaciones y armas ya existentes el MK-16 significo un trabajo desde cero, personalizado y diseñado para las exigencias de dicha área.
La innovación de las armas es un gran paso para desarrollar la ciencia en otros niveles. Cada aporte hecho en este rubro beneficia de gran manera el aumento de los beneficio en seguridad local y regional.
Estos impases de diseño y fabricación no marcan un precedente de fallas generalizadas; tan sólo son ajustes que beneficiarán a miles en el momento de finalizar el proyecto. Una modificación brinda una nueva perspectiva y un mejor desarrollo.
El entrenamiento constante de los jóvenes militares es un factor importante para hacer de ellos mejores personas. Las habilidades mentales y físicas van desarrollándose con el transcurso del tiempo, logrando con ello una preparación de calidad previa a una situación de emergencia o de combate.
Los métodos empleados son variados. Desde el entrenamiento mental y el desarrollo del liderazgo por medio de misiones de reconocimiento o simulacros de emergencia; hasta el empleo de eventos de alta tensión para ampliar la capacidad de concentración de los jóvenes. Con ello se consigue evitar al máximo el miedo que dificulta el quehacer en situaciones extremas.
En el caso de las Fuerzas Armadas en el territorio estadounidense, en especial la Fuerza Aérea, el entrenamiento aplicado en sus jóvenes pilotos es extremo no tanto en el ámbito físico, sino en el mental. La exigencia en el dominio del factor concentración y sobre todo el cálculo preciso para alcanzar el objetivo es lo esencial en el diseño del entrenamiento.
Las misiones de búsqueda o de vuelo es la mejor opción para alcanzar la tan anhelada experiencia. Con los conocimientos previos de mecánica y física, los estudiantes logran grandes proezas en el campo de batalla. En la actualidad, dejando de lado el escenario de Irak, los mejores pilotos destacan en las labores de ayuda y emergencia a lo largo del mundo.
Sin embargo, a la par que la tecnología avanza los métodos de entrenamiento mejoran progresivamente. Por ello, los simuladores de vuelo permiten un adiestramiento sin gastar recursos y sin arriesgar la vida de los pilotos antes de que alcancen los conceptos previos de manejo de riegos.
Podemos citar el caso de un nuevo simulador adquirido por la Fuerza Aérea que posee una visión de 300 grados para incrementar las capacidades de lucha con armas (entrenamiento básico) y en especial, el control de vuelo. Por ello, los miembros del “819th Global Support Squadron” preparan a sus soldados para que destaquen en misiones bajo un régimen de entrenamiento continuo. El beneficio otorgado por este instrumento es la alta definición y el empleo de armas no dañinas que se prestan a una flexibilidad y estándares oficiales de disparos.
Quienes tienen conocimiento básico de los puestos y labores de las milicias norteamericanas, saben que hay ciertas misiones o asignaciones que implican un gran nivel de riego y de habilidades. Estas situaciones deben ser llevadas de la mejor manera, con un alto grado de preparación. Por ello, cada una de las fuerzas militares de Estados Unidos (Marina, Fuerza aérea y ejército) poseen sus grupos especializados para estas labores. Escuadrones cuyas habilidades y destrezas han sido preparadas más allá de sus límites.
Basándonos en lo mencionando anteriormente, podemos destacar la labor y entrenamiento de las “Army Special Forces”. Desde sus inicios en las Oficinas de Servicios Estratégicos durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados son sometidos a capacitaciones y enseñanza de las mejores habilidades de las fuerzas militares. Este entrenamiento sirve como filtro para dejar a sólo los más capaces de soportar la presión en el campo.
Cabe destacar que la preparación no sólo incluye el aspecto físico; sino que desarrollan el conocimiento de culturas, lenguas extranjeras y costumbres. Estas facetas son importantes en un trabajo de inteligencia y recopilación de datos. Como recompensa por el esfuerzo, son reconocidos como maestros en evitar insurgencias, protección a la ciudadanía y tácticas militares.
Para acceder a uno de los puestos, es necesario pasar por un completo entrenamiento de combate. En caso de no conocer el manejo de armas el estudiante es derivado a la Escuela de Infantería para el entrenamiento en armas pequeñas, defensa y demás. Posterior a esto, se accede al “Advanced Individual Training” (AIT) cuya duración es de cuatro semanas en Fort Benning, Georgia.
Finalmente, tras haber culminado con éxito el AIT los cadetes son derivados a una preparación más especializada (conocimiento integral de las habilidades de cada una de las Fuerzas Armadas) como la escuela de entrenamiento aéreo, el cursos de preparación para operaciones especiales, selección y asistencia de las fuerzas especiales, cursos de calificación y principalmente el entrenamiento en campo de batalla.
Una de las grandes preguntas que se forjan al hablar acerca de la preparación militar es que si existen programas y/o actividades extracurriculares. Es decir, si hay eventos que no competen tanto al ámbito castrense. En post anteriores hemos mencionado la labor de las bandas musicales compuestas por cadetes que por estar alejados de la clásica preparación, no por eso se le resta importancia a su labor.
Basándonos en lo anteriro, al hablar de actividades fuera de lo tradicional y en especial, relacionadas con los deportes, la labor de “Army Black Nights” forma parte del orgullo de la Academia Militar de los Estados Unidos (USMA). Este equipo, que forma parte de varias disciplinas, permite el desarrollo de las doctrinas de liderazgo, trabajo en equipo y estrategia que tanto se necesitan en las milicias norteamericanas.
La misión de dicha institución es la de brindar una experiencia sin precedentes a los jóvenes estudiantes de West Point sobre los valores de liderazgo, competición por el triunfo, ética y conducta tanto en el campo deportivo como en el de misiones. Las competencias están basadas en un nivel alto de la División número uno de los programas atléticos.
Los estudiantes participan en las competiciones universitarias en las diversas disciplinas como baloncesto, Cross, Fútbol, Atletismo, Tenis, Lucha Libre, Gimnasia y otras disciplinas. Sin embargo, cabe destacar que la estrella de todo es el Fútbol Americanos en el que los integrantes forman un equipo independiente. Una de las tradicionales competencias en este rubro es el enfrentamiento entre la Armada Naval contra el ejército.
Finalmente, una de las formas de solventar y de apoyar el equipo, es por medio de la creación del denominado “Army A Club”. Como rama principal de la Asociación Atlética de la Armada, este organismo se dedica a buscar fondos y colaboradores para generar el soporte necesario para las actividades deportivas. Cabe destacar que la colaboración no es unilateral, sino que brindar beneficios a los contribuyentes como invitaciones especiales, sitios de parqueo y asistencia asegurada en los mejores deportes de la Armada.
Una vez que los estudiantes se prepararon en las diversas escuelas y/o academias militares, están aptos para enfrentar con honor y disciplina los avatares que la vida les presenta. La preparación académica y el apoyo financiero que les brindan las fuerzas armadas a sus ex alumnos significan un soporte para todo el esfuerzo aplicado por ellos.
Sin embargo, se da el caso que deseen algo más en la vida. Tienen el anhelo de proteger a sus familias y a su patria; así que el estado les provee de una preparación mucho más compleja y estratégica. Es aquí donde la labor de US Army War College (USAWC) entra en acción.
Somos conscientes de que a lo largo del tiempo, siempre van a existir roces entre los países. Que la intolerancia y/o ruptura de relaciones diplomáticas conllevan a una alerta en la seguridad del país. Por ello, es necesario poder contar con un cuerpo militar preparado para cualquier inconveniente o adversidad.
Estudiantes valerosos y experimentados están dispuestos a colaborar con la defensa del país y a salvaguardar los intereses de sus familias.
La currícula de USAWC se basa en el desarrollo de la capacidad de liderazgo de sus estudiantes. Esta habilidad, en conjunto con la rapidez mental y estrategias, separan a los especialistas de los que aún les falta práctica. Ellos son los que dirigirán la defensa de la patria.
Puede definirse que para alcanzar la maestría de las estrategias, es necesario dominar tres “identidades generales”: La estrategia de liderazgo, la estrategia teórica y la estrategia de práctica. Cada una independiente en su campo, pero necesarias juntas para desarrollar al joven en la labor militar.
En situaciones de alta presión, un buen uso de las estrategias pueden calmar los inconvenientes y problemas. Incluso cultivan los valores de humildad, ética y cultura de una organización.
Cabe destacar que los estudiantes son oficiales que poseen un rango de “senior captains” con 8 a 10 años de experiencia en el campo y “lieutenant generals” con 30 a 35 años de experiencia. No sólo de estudiantes del ejército está compuesta esta institución, están incluidos los oficiales de la fuerza aérea, guarda costas, marines, naval y agentes de las diversas organizaciones del estado.
Cada vez que pensamos en la preparación militar, podemos llegar a la conclusión de que es el pilar básico de todo cadete en tiempos de paz. Además de resaltar y afinar las habilidades de cada uno de los jóvenes estudiantes, permite obtener un alto grado de disciplina, responsabilidad y respeto hacia las autoridades. Incluso, el trabajo en equipo permite explotar al máximo sus capacidades de liderazgo; ya que esto permitirá adquirir las habilidades necesarias para defender a las tradiciones americanas.
Siguiendo lo antes mencionado, uno de los centros de gran preparación es la unidad denominada “United States Corps of Cadets”. En esta institución se lleva a cabo la preparación física y mental de los jóvenes estudiantes que han pasado por las más duras pruebas. Estas últimas sirven para poner en evaluación lo mejor de cada uno de los jóvenes en las misiones.
La doctrina llevada por ellos se basa en la total y absoluta preparación y cálculo de las estrategias de combate y supervivencia.
La principal misión del Cuerpo de Cadetes es la formación de un líder en batalla, con deseos de ganar y llevar a la victoria a sus compañeros por medio del coraje, la disciplina, el respeto por la vida y el amor por su patria. Todo ello, al juntarse permiten que el cadete sea un hombre de bien. Amante de la verdad y virtudes.
Existen varios programas de entrenamiento y tácticas por enseñar, pero quienes se encargan de la preparación de los cadetes (física y mental) es la denominada “Brigade Tactical Departament”. Este centro es directamente responsable de los conocimientos y entrenamientos del cuerpo de cadetes. Cada uno de ellos está dividido en cuatro regimientos en los que cada uno hay dos batallones de cuatro compañías. Esta división permite el máximo control y enseñanza en corto tiempo.