Muchas son las personas que ayudan a superar los problemas a los jóvenes. Desde los amigos que comparten algo más que la misma edad hasta mentores que guían y protegen a sus protegidos. Todo ello para dirigirlos por el camino del bien. En las escuelas, universidades y en la misma familia siempre hay alguien que brinda el soporte requerido para que superemos los problemas de la mejor forma.
En el ámbito militar, existen docentes o guías que brindan el soporte requerido a los jóvenes para que superen ese trance. El alejamiento del hogar y de las costumbres causa un desequilibrio emocional en algunos estudiantes; pero que puede ser superado por medio de una constante orientación y apoyo emocional.
Estas personas son llamadas mentores por algunos e inspiración por otros, pero comparte un mismo objetivo: la ayuda hacia los estudiantes para que superen las adversidades.
La escuela militar “Fishburne Military School” posee en la mayoría de los grupos de graduados personas claves que motivan el comportamiento de los estudiantes. Son asesores en el ámbito académico, soportes en el emocional, y entrenadores en el desarrollo físico y psicológico de la enseñanza de valores y disciplina.
Uno de los máximos representantes es el Chief Warrant Officer Alexander Moore, quien brindó un total soporte a los estudiantes y a la institución en todo el tiempo que formo parte de ella. Incluso, después de haber cumplido su ciclo siguió como guía y protector de los valores académicos e institucionales.
Alexander Moore falleció después de una lucha incesante de 3 años contra el cáncer. Él es un líder y un ejemplo a seguir y merece que su historia inspire a la mayoría de jóvenes que piensan que la Escuela Militar es sólo un sitio de tensiones y obligaciones.
Su historia se remonta a la influencia que tuvo la vida militar por parte de su padre y abuelo. Eligió pertenecer a las milicias de Estados Unidos por un llamado natural y efectivo de su corazón. Al formar parte de “Fishborne Military Academy” logró desarrollar al máximo su potencial físico y mental. Resalto en cada uno de los deportes por su condición innata de atleta y formó parte del la élite estudiantil de la escuela.
Con el transcurrir del tiempo, fue honrado con cargo de Guardia y Comandante de Batallón en el Cuerpo de Cadetes, cargo de liderazgo más alto en la Escuela Militar. Estas responsabilidades no mellaron su confianza y autoestima, sólo siguió adelante dando todo de sí mismo por los jóvenes y la institución.
Finalmente, uno de sus últimos servicios fue el ser piloto en la United States Army’s 101st Airborne Division, Ft Campbell, Kentucky con un método y pilotaje impecable.