Tomamos como punto de partida que las milicias norteamericanas, en un intento de cambiar la situación social en Afganistán y en las zonas conflictivas análogas, están dando pasos gigantes para llevar la paz a una región asolada por los ataques terroristas y de una facción radical talibán que procura por todos sus medios, de implantar el miedo y rechazo al cambio de visión del país.
Enfrentamientos hay muchos a lo largo del mundo, pero nada excusa la actuación del atentado perpetrado durante un matrimonio en la provincia de Kandahar en el territorio de Afganistán. Las víctimas de ese cruel ataque fueron 40 personas fallecidas y 74 que resultaron heridas.
Cabe destacar que dicho atentado no fue efectuado sin algún motivo aparente. La boda que se llevaba acabo era del hijo del jefe de una compañía de seguridad que brinda soporte logístico y de apoyo a las tropas norteamericanas. Todo ello en pro de la búsqueda de la paz y el fin de los atentados terroristas en su nación.
Las milicias norteamericanas y locales han tomado cartas en el asunto para buscar a los responsables de dicho atentado. La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), organismo de apoyo de las bases norteamericanas de la zona, han catalogado el ataque como una táctica cruel y despiadada para enviar un mensaje de rechazo al nuevo modelo social-político. Además de tratar de evitar la incursión de las milicias internacionales a la zona de Kandahar, recito de fuerza para la facción radical.
Finalmente, el uso de la fuerza indiscriminada por parte de los terroristas sólo busca generar un desequilibrio en un gobierno guiado por la libertad y la paz. Debemos recordar que los intentos del mismo presidente de la nación, en una estrategia de dialogo con los dirigentes, sólo ha calado en una parte de las facciones radicales.
[...] situación se da a raíz que en el ambiente ha aumentado la tensión propia de la intolerancia por parte de los Talibanes. Las milicias norteamericanas están incrementando el grueso de sus tropas para culminar la [...]