A pesar de que ha pasado mucho tiempo, vale la pena recordar y destacar un poco la labor de las milicias de Estados Unidos en la formación de una fuerza militar en Afganistán (Afghan National Army – ANA). Dicha institución se encargará de forjar las labores de defensa de la región, bajo un método de estrategias y análisis del contexto reinante en la zona: Defensa del nuevo modelo de gobierno ante los grupos revolucionarios.
Esta organización está conformada por representantes de las fuerzas especiales de las milicias de EE.UU. para capacitar a los reclutas que en un futuro se convertirán en oficiales profesionales que se encargarán de brindar soporte al gobierno y defender el estado de sitio de la zona.
La principal misión para los futuros entrenamientos se basa en un riguroso programa de cuatro años al servicio y asistencia de oficiales. Las principales normas, la igual que los centros de educación militar norteamericanos, se basan en el desarrollo académico, militar y físico de los cadetes. Elementos importantes en la preparación integral y que servirán en un futuro desarrollo profesional.
La calidad de enseñanza impartida por las milicias estadounidenses se basa en el programa brindado por la West Point. En el que velan por el cumplimiento de las normas y respeto de los derechos de los cadetes. Vale destacar este tema debido a los roces existentes por la incursión de las milicias hacia la zona.
Pese a los problemas que han ido surgiendo a largo del tiempo, la formación de un grupo militar nativo ha llegado a cumplirse. Declaraciones ofrecidas por el gobierno estadounidense confirman la inclusión de 30,000 soldados en el primer semestre del año (2010) hacia Afganistán para labores suplementarias. A partir del 2011 se efectuará el retiro completo de las milicias dejando a cargo de la defensa a ANA.