En el transcurso y desenlace de la Segunda Guerra Mundial, se reconocen a múltiples personajes cuyas acciones, buenas para algunos y malas para otros, pasaron a la historia y en la actualidad son recordadas. No es extraño para muchos reconocer como principal archienemigo de la humanidad durante ese periodo al hombre del ‘bigote rectangular’, también conocido como Adolf Hitler.
Este personaje, fundamental en el desarrollo de la guerra que marcaría para siempre la faz de la tierra, tomó las decisiones bélicas en lo que refería al ejército militar del Eje en cuya mayoría resultaron exitosas, sin embargo, causaron el declive y final derrota del mismo. Una de las decisiones que se vio obligado a tomar fue con respecto a la posición estratégica de sus tropas en las costas del noreste Francés durante el 6 de junio de 1944, el día D, en la batalla de Normandía.
Desde ese momento, las misiones de desinformación a cargo del doble espía comenzaron a ser cada vez más complicadas, pero Garbo o Arabel siempre encontró la forma de cumplirlas sin despertar sospechas; ganándose con ello la confianza del propio Hitler. Hasta que finalmente le llegó su misión más importante: ‘Convencer al Führer de que el ejército aliado desembarcaría en Calais a 250 kilómetros de Normandía’.
Valiéndose de toda su astucia, montó un pequeño teatro que distrajo la atención de Hitler y finalmente logró convencerlo de que efectivamente el desembarco en Normandía era una estrategia de engaño y que el verdadero desembarco sucedería en Calais. El engaño resultó tan bien que incluso mientras las tropas desembarcaban en las playas francesas el líder alemán continuaba creyendo que era una treta.
Está comprobado que si no hubiese sido por la participación de Joan Pujol García, el desembarco hubiese culminado en un rotundo fracaso y la guerra hubiera tomado otro curso. El doble espía es uno de los pocos hombres en el mundo en recibir la máxima condecoración por parte del ejército de ambos bandos enfrentados: La Cruz de Hierro Alemana y La Orden del Imperio Británico. *AAH.