Uno de los principales aspectos que caracteriza a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos es el diverso entrenamiento en el que son sometidos los cadetes a lo largo del tiempo de preparación; tanto en el ejército, la marina y la fuerza aérea.
Todas las actividades están reguladas según las capacidades de los estudiantes; ya que la respuesta óptima rinde frutos por medio de una buena preparación física y mental.
En el campo de batalla o en cualquier situación de emergencia; la rapidez mental, las estrategias y la resistencia física separan a los líderes de los que merecen ser dirigidos.
Con el transcurrir de los años, dependiendo de las situaciones y con el avance tecnológico que se va implementando para mejorar los resultados de los cadetes, los métodos de entrenamiento han ido cambiando desde la clásica forma presencial hasta cursos a distancia. Cabe destacar que en este último, la preparación está sujeta a constantes evaluaciones para que todo esté acorde al plan de estudio.
El ejército estadounidense no queda fuera de esta mejora en la implementación de la enseñanza. Por ello, destacamos los principales tipos de entrenamiento a los que están sujetos los cadetes.
Al inicio de la vida militar, los jóvenes estudiantes aprenden los conocimientos básicos y afinan sus habilidades físicas en el Entrenamiento Básico. Este se desarrolla en los centros que según el tipo de escuela militar o lugar los lleguen a derivar.
Posterior a esto, viene el Entrenamiento Individual Avanzado (AIT) en el que los cadetes desarrollan parte de su especialización en cada una de las áreas del ejército. En este caso, la infraestructura adecuada varía dependiendo del tipo de la preparación.
A partir de ese momento, se define el tipo de entrenamiento al que serán sometidos los estudiantes: El entrenamiento guiado por un instructor es el básico y por excelencia que aplica la mayoría de los centros de enseñanza; el entrenamiento a distancia que depende de los avances de la tecnología y de una currícula especial por medio de cursos multimedia; las simulaciones que son simulacros donde los estudiantes son sometidos a situaciones (controladas) similares al campo de acción. Y la dramatización, que permite que los estudiantes tomen decisiones complejas bajo la presión que conlleva las situaciones de emergencia.
Cada uno de los métodos señalados anteriormente han sido diseñados bajo un estricto control para la mejora de las habilidades de los estudiantes. Por esta razón, qué mayor facilidad de entrenamiento para que los jóvenes puedan disfrutar de un ambiente grato, honor y disciplina.