Ya han pasado más de 9 años desde la incursión de las tropas norteamericanas en territorio iraquí debido a los múltiples atentados efectuados en el World Trade Center y a las instalaciones del Pentágono. Producto de estos acontecimientos se cernió sobre el mundo un manto gris de tristeza. Muchas fueron las reacciones en este periodo: ira, dolor, incomprensión y anhelos de que esa tragedia nunca hubiese ocurrido en ninguna nación.
El año 2003 marcó el inicio de un proceso de libertad y de lucha contra los movimientos terroristas que promovió la unión de varios países en pro de evitar situaciones similares. Sin embargo, pese a la lucha constante y a la posición de firmeza de los gobiernos, los atentados siguieron efectuándose sin respetar la vida de miles de familias.
Cada acción llevada acabo demanda la preparación de los mejores soldados en los centros de educación militar. En la zona de Estados Unidos, destacan en cada estado las mejores instituciones castrenses que motivan y desarrollan al máximo las capacidades de los estudiantes. Por esta razón, los métodos de enseñanza son tomados como modelos a nivel internacional.
Pese a que la lucha se mantiene a lo largo del mundo, existen grupos en contra de la misma. Su accionar se basa en atentados que no evalúan los daños cometidos en el sistema militar o en todo caso, si es que llegan a dañar la vida de los que mantienen las esperanzas en un cambio pacífico y necesario en el mundo. Para citar un ejemplo, detallamos que en territorio canadiense (específicamente en Trois-Rivieres – Quebec) un grupo anti-globalización y de oposición a la invasión a Afganistán fue responsable el día viernes de un atentado en un centro de reclutamiento del ejército canadiense.
Según declaraciones del Sargento de la policía provincial nadie resultó herido en la explosión al interior de la edificación. Sólo se presentaron daños reparables en la infraestructura del centro militar. Cabe destacar que la policía confirmó recibieron minutos antes una amenaza de atentado.