Las alarmas y tensiones en todo el mundo se han activado no sólo por el incursión armada existente en Medio Oriente. Esta vez, una situación similar se vive en las proximidades del Mar del Este. El conflicto entre Corea del Sur y Corea del Norte ha sido desatado por medio de demostraciones militares del primero (en conjunto con el gobierno norteamericano) y el rechazo ante la situación bélica por parte de Pekín.
Hay que destacar que, después de mucho tiempo, las tensiones entre Corea del Norte y Corea del Sur han llegado a su punto más álgido. En un post anterior, comentamos acerca del hundimiento de una embarcación surcoreana de nombre Cheonan en las proximidades del Mar Amarillo (frontera en disputa por las dos facciones coreanas) debido al impacto de un torpedo. En este incidente, perecieron 46 marineros preparados sólo para una misión de rutina (reconocimiento) debido al impacto de un torpedo.
La situación diplomática, en base a las relaciones bilaterales entre los territorio coreanos, se han visto afectadas de manera rotunda debido al rechazo de responsabilidad por parte del gobierno de la capital de Corea del Norte (Pyongyang). Por medio de sus portavoces, declararon que toda la acusación es una artimaña generada por el gobierno surcoreano en complicidad con Estados Unidos.
Las medidas adoptadas a raíz del rechazo de la acusación y la respectiva responsabilidad por parte de Corea del Norte han generado una demostración de la potencia bélica por parte de Corea del Sur y Estados Unidos en el Mar del Este (zona colindante a surcorea). Esta demostración tiene como finalidad demostrar el poderío militar y de fuerza durante cuatro días al gobierno norcoreano para que cesen con sus amenazas de ataques nucleares y acaben con la tensión generada a la comunidad internacional.