Uno de los principales problemas de los padres en el momento en de elegir una buena escuela militar, es la variedad que hay a lo largo del territorio estadounidense. Existen varias academias y colegios que ofrecen una preparación especializada y programas de reeducación para los jóvenes. Sin embargo, siempre es bueno buscar entre todas la mejor opción o la que se adapte a las exigencias.
Por este motivo se llevó acabo un proyecto -en el año 1914- para juntar a las mejores escuelas/academias y brindar los mejores servicios y programas a lo largo del país. Este es llamado The Association of Military Colleges and Schools of the United States (AMCSUS). Actualmente reúne al mayor grupo de escuelas preparatorias militares, Universidades y academias que brindan a los jóvenes un ambiente basado en los fuertes valores morales, liderazgo absoluto en sus vidas y una educación de calidad.
Cabe destacar los convenios y tratos importantes que tienen con los departamentos de Defensa y de Educación para forjar jóvenes dispuestos a defender el concepto de libertad y familia: Elementos importantes en el desarrollo completo de un país.
Los docentes especializados en cada una de las áreas permiten una enseñanza personalizada compartiendo con ellos la tradición militar de excelencia y disciplina. Además de basarse en un estatuto de políticas de no discriminación y de no exclusión. Siempre buscando la cohesión y trabajo en equipo de los estudiantes, que en un momento servirán en un futuro servicio militar y en la profesión que dispongan al salir de este recinto.
Finalmente, los principales servicios que ofrecen son las universidades que velan por el desarrollo intelectual, la capacitación para profesiones y la enseñanza de valores como el honor, el servicio y la disciplina. Las escuelas de dos años sirven de puente para la preparación de los jóvenes que deseen pasar de las escuelas hacia una academia con un programa militar riguroso. Y las escuelas preparatorias y/o academias militares que preparan a los estudiantes física y mentalmente para la vida militar.
Siempre que pensamos en Academias militares, nos viene a la mente una institución encargada solamente de forjar militares competentes en cada una de sus áreas; dispuestos a ir a luchar por la defensa del país. Sin embargo, la situación es muy distinta a lo antes mencionado. Podemos destacar los distintos programas de inserción en la sociedad de los jóvenes calificados como “problemas”, los campamentos de verano y las distintas opciones de carrera que ofrecen. Todos estos apoyos hacen de los jóvenes miembros productivos de la sociedad.
El cambio en la sociedad -y en las familias- mencionada anteriormente es una parte de todos los servicios ofrecidos por las academias. Ahora, si es que los jóvenes desean luchar por su país y defender los intereses de la libertad e igualdad, detallamos el programa ROTC (Reserve Officers’ Training Corps) que permite una preparación constante para que formen parte de las milicias de misión.
Para detallar un poco más el programa destacamos a una de las cinco escuelas miliares que poseen ese programa a lo largo de Estados Unidos: La escuela y academia militar Wentworth. Este sitio ofrece una preparación de dos y cuatro años en un programa que adiestrará a los estudiantes para convertirse en oficiales. Las instituciones a las cuales son preparados son El ejército de Estados Unidos, La Armada de Reserva o La Guardia Nacional.
Los dos primeros años son denominado Early Commissioning Program (ECP).Consisten en comisiones entregadas a los alumnos por la Armada de Estados Unidos. Graduados de este programa pasarán a uno más avanzado que es el de cuatro años de preparación. Al culminar reciben el grado de Bachiller y comisiones mucho más avanzadas de las milicias de Estados Unidos.
Finalmente, los requisitos mínimos para acceder a esta preparación son: 3 o más años en un curso de entrenamiento Junior ROTC, o en la Reserva militar y una exigente preparación física y mental en los diversos centros de educación militar.
Las vacaciones de verano, periodo de meditación y de relajo familiar. Las actividades extenuantes hechas con anterioridad nos brindan sus frutos por todo el esfuerzo brindado en la escuela, en el trabajo o en casa.
Dependiendo de la situación familiar, cada padre al llegar las vacaciones se hace las siguientes preguntas: ¿Cómo podré hacer que mi hijo aproveche al máximo? ¿El tiempo en tareas, puede optimizarse? ¿Existe alguna manera de enseñarles disciplina y responsabilidad en tan corto tiempo?
Para soluciona esas dudas, existen centros educativos que ofrecen distintos programas para que el joven mantenga su mente y cuerpo ocupados. Debemos comprender que por el mismo desarrollo, a mayor tiempo libre y libertad los jóvenes lo aprovechan para desfogar las energías que tienen; ya sea para bien o para mal.
Hay que tomar como prioridad la educación de los jóvenes en esa época, mucho más si ellos tienen antecedentes de haber sido considerados rebeldes. Por ello, los centros militares ha desarrollado un programa basado en talleres y campamentos de veranos para impartir los conceptos claves de disciplina, moral y responsabilidad.
Las actividades en dichos sitios están clasificadas por: actividades deportivas, académicas y de instrucción. Las primeras permiten el desarrollo físico y el trabajo en equipo tan necesario en este mundo competitivo. Otorgan el desenvolvimiento y la valoración de las capacidades de cada uno de los estudiantes para liderar grandes grupos. En el ámbito académico, el repaso o refuerzo de ciertas materias que no fueron de agrado en la época escolar abren el camino a la excelencia al retomar las actividades escolares después de las vacaciones.
Las actividades instructivas se basan en la especialización de los jóvenes en una labor que abarque todas sus aptitudes y actitudes. Podemos destacar (dependiendo de la infraestructura del campamento) la equitación, cocina, buceo, karate y demás.
Finalmente, se puede colegir que aprovechar al máximo las vacaciones de los jóvenes con valores y disciplina harán de ellos mejores ciudadanos e incrementarán el respeto hacia los valores familia. Además de forjarles el camino hacia el futuro.
En Estados Unidos, como se sabe, las regiones del sur son las más combativas. La mayor efusividad en cuanto a defensa de la patria se percibe en esos estados. Eso, sin mencionar la ya conocida postura a favor de la posesión de armas que profesan los ciudadanos sureños. Es casi seguro que la palabra seguridad se repite una y otra vez, como un mantra, en la mente de los habitantes de Texas, Alabama o Tennessee. En el sur estadounidense se respira una tranquilidad forzada. Pero tranquilidad al fin y al cabo.
La seguridad compulsiva es ubicua. Por ello no sorprende que muchas de las destacadas escuelas militares se encuentren en territorio meridional. Los cadetes más valiosos suelen ser jóvenes sureños de cuello rojo con un gran amor por la patria o viejos curtidos en el arte de la guerra. Obviamente este espíritu luchador no aparece de la noche a la mañana. Es necesario cultivarlo. Y uno de los mejores lugares para hacerlo es el Marion Military Institute de Alabama.
Hay una concepción errada de lo que es una escuela militar. Se cree que es un lugar que solo sirve para enderezar la conducta de los jóvenes problemáticos. Pero es más que eso. En el MMI se forma a los cadetes durante cuatro años. Tiempo en el que se pone mucho énfasis en el desarrollo intelectual de los estudiantes y se fortalecen los valores éticos y morales.
Además de la preparación para formar cadetes, el MMI también ofrece programas Junior y de escuela preparatoria (grados 10 -12) orientados a menores de edad. Sin duda una alternativa bastante llamativa para los padres interesados en asegurar el futuro de sus hijos. Sobre todo los que proceden de familias con tradición militar.
Las mejores y más dignificante manera de vivir es la que se basa en la disciplina y en respeto irrestricto de los valores (seguir ante todo las buenas costumbres de la sociedad). Es por esto que los jóvenes deben prepararse para el futuro de la mejor manera.
Los centros educativos como las academias militares son necesarios para forjar un gran futuro guiado por la moral.
Un tema que debemos tomar en cuenta es que la mayoría de personas relaciona la vida militar con un desarrollo basado en las prácticas terrestres. Es decir, sólo en el ejército se puede obtener una educación de calidad y disciplina. Sin embargo, existen otros medios igual de importantes, además de capacitar a los jóvenes en la usanza militar y en una profesión para el futuro.
Este es el caso de la Air Force Academy en Estados Unidos. Esta institución está conformada por una organización militar y una universidad. Esto quiere decir que la mayor parte de la enseñanza académica se imparte en las bases de la Fuerza Aérea; mientras que los cargos mayores (superintendencia, comandancia y el decanato de la facultad) se llevan acabo en universidades.
De las aéreas mencionadas con anterioridad, podemos destacar la labor de la superintendencia que es el centro de control de la academia; además de tutelar los regímenes de entrenamiento –físico y mental- y los programas de desarrollo individual. Y las bases aéreas (The 10th Air Base Wing, por excelencia) que está integrada por el personal contratado, civil y militar encargados de todas las actividades de protección, ingeniería civil, comunicación y logística.
Finalmente, podemos resaltar que la visión y misión primordiales de la academia aérea consisten en la búsqueda en el desarrollo de líderes e inculcar la moral y disciplina en la vida de los jóvenes. Educar, entrenar y forjar a hombres y mujeres para que se convierta en oficiales motivados a liderar la fuerza aérea de Estados Unidos para el servicio de la nación.
Uno de los problemas que los padres tienen que enfrentar a diario es la búsqueda de independencia de los jóvenes. Por la misma edad, ellos desean ser libres a como de lugar. Piensan que en un inicio están capacitados para enfrentar todos los problemas de la vida; por ello dejan de lado los consejos paternos y se aventuran a tomar sus propias decisiones. En algunos casos, no llegan a medir las consecuencias de sus actos ocasionando un malestar en el núcleo familiar.
Cabe destacar que no todos lo casos de búsqueda de independencia juvenil termina e conflictos familiares o rebeldía. Sin embargo, debemos destacar la antípoda de lo antes mencionado: jóvenes rebeldes que se alejan de la protección paterna; búsqueda de problemas con las autoridades y rechazo a cualquier modelo de autoridad.
Una de las primeras soluciones tomadas por los padres era la inscripción del “joven problema” en una escuela militar. Esto produjo un mito acerca de la dureza del trato por parte de estas instituciones en el moldeo del comportamiento del joven.
Las escuelas militares no son lo que el mito dice. En ellas, se recibe a los jóvenes problema y se les muestra que la energía que ellos emplean para cometer actos delictivos puede ser canalizada para ayuda social, servicio a la patria y generar un apoyo en la familia. Tanto por problemas familiares o de adaptación, ellos no ven el panorama completo acerca de las grandes oportunidades que les brinda la sociedad.
Los jóvenes al ingresar a la escuela militar, son preparados física y mentalmente para afrontar todos los desafíos de la vida. Obteniendo con ello, confianza y auto respeto; dos factores que ayudarán en el moldeamiento del comportamiento. Dichos centros militares tienen programas especiales de ejercicios y trabajo en equipo, para que reconozcan la importancia de formar parte en una sociedad civilizada y con valores familiares.
El trabajo, una actividad que enaltece al ser humano. Los padres siempre inculcan a sus hijos el concepto de trabajo duro y recompensado para poder obtener grandes beneficios y tranquilidad económica para la familia. Cada uno de los integrantes de ese núcleo obtiene las oportunidades que necesitan por medio de la solvencia económica.
Pero, ¿qué hacer cuando el mundo se vuelve más competitivo? ¿de qué manera podemos resaltar ante tanta competencia por vacantes laborales? Existen un sinnúmero de opciones que nos brindan un trabajo adecuado para solventar las deudas y gastos. Esta situación se da tanto en los adultos, padres y guías de una familia; como en los jóvenes, cuya experiencia de vida aún se está desarrollando.
La juventud es una etapa en la que se tiene que desarrollar los valores y disciplina para lograr que en un futuro sean hombres de bien. Por ello, los centros educativos tienen distintos métodos de enseñanza que se ajustan a cada uno de los perfiles. Sin embargo, no hay nada como un centro de educación militar en donde brindan una educación de calidad, imparten valores, disciplina y sobre todo una carrera excelente que permitirá apoyar tanto a la patria y a la familia.
Las vacantes laborales que brindan los estudios militares son variadas. Pueden ser desde finanzas, aviación comercial, transporte y logística, educación y estratega. Todas son profesiones de gran envergadura, que permitirán un gran desarrollo en la sociedad. El apoyo brindado a ésta última repercute en nuestra familia y en el desarrollo de la patria.
Finalmente, tenemos que tomar en cuenta que aparte de las carreras antes mencionadas, existe un sinnúmero de profesiones que ofrecen los distintos centros militares ubicados en todo Estados Unidos. Sólo se necesita elegir las oportunidades de trabajo que estén acorde con la educación y destrezas. Es importante trabajar y disfrutar cada día de lo que hagan.
En el caso e los trabajo militares, estos serán recompensados en gran manera si es que se poseen altas habilidades y destrezas que permitirán un desempeño en las misiones.
Sin lugar a dudas, Estados Unidos es el país norteamericano con mayor cantidad de escuelas militares. Cada estado cuenta con un número considerable de instituciones orientadas a la educación armada y, sin duda, cumplen una función esencial al mantener ese espíritu de entrega a la nación que ha mantenido a Estados Unidos en el lugar que ocupa hoy por mucho tiempo.
Las escuelas militares son entidades con una función muy clara: instruir a los jóvenes cadetes en la vida militar, con todo lo que esto implica: rigurosidad, rigidez, entrega. Estos valores se han ido perdiendo poco a poco. Por ello es necesario que los países respalden la existencia de estas academias.
Uno de los estados más importantes de EE.UU. es California y como tal cuenta con una de las más destacadas escuelas militares que se puede encontrar: Army and Navy Academy.
En cuanto a infraestructura una de las cosas que más destaca de esta escuela es el tamaño de las aulas. Son pequeñas. Lo que significa, menos cantidad de alumnos. Mejor educación. Específicamente, educación personalizada.
Otro elemento que hace destacar a la Army and Navy Academy es la rigurosidad al momento de escoger a sus alumnos. El proceso de admisión es uno del los más selectivos. Toma como base los requerimientos usados en la Universidad de California, lo que otorga a la institución un nivel bastante alto en comparación a sus pares.
La enseñanza está orientada a desarrollar un espíritu de liderazgo en sus cadetes. Además de todo lo necesario para poder desenvolverse en el ámbito militar, se procura desarrollar la sensibilidad del estudiante mediante un acercamiento al arte. Se trata de una educación bastante completa.
La Army and Navy Academy es una de las mejores alternativas que se pueden encontrar en territorio estadounidense.
Podemos resaltar que, las principales características de las academias militares consisten en la impartición de enseñanza -de calidad- y disciplina. Los valores y la moral son los pilares en la educación de cientos de jóvenes que confían ciegamente en los preceptos tradicionales, que los llevarán a ser grandes ciudadanos.
Está claro que una educación dedicada íntegramente a lo intelectual no es una gran forma de mantener un desarrollo óptimo en los jóvenes. Hay que tomar en cuenta que la propia madurez y desarrollo físico los lleva a competir. Además de aplicar el ingenio en diversas actividades para emplear al máximo sus energías.
Tomando como punto de partida esta situación, en los centros de educación militar de norteamérica se llevan acabo -desde hace años- varios programas deportivos centrados en las disciplinas como atletismo, gimnasia, básquet, fútbol, etc.
Las competencias sanas permiten el desarrollo de la pro-actividad, la habilidad individual, y el desarrollo del trabajo en equipo. En el caso de las escuelas militares, permiten el máximo desarrollo en las actividades atléticas para que sus futuros cadetes estén en óptimas condiciones para la defensa de su patria y familia.
En los centros educativos militares ubicados en norteamérica, como requisito indispensable para llevar acabo las diversas rutinas atléticas, es necesario demostrar todas las capacidades en el llamado “Presidential Fitness Challenge” que se lleva acabo tres veces al año. En esta competencia se pone a prueba el entrenamiento, el afán de superación y el liderazgo tanto de los estudiantes como de los profesores. El trabajo en equipo es clave para este evento y mucho más para la vida de un futuro cadete.
Pese a que el desarrollo físico es clave para llevar una vida sana y de excelencia académica, es necesario tomar en cuenta las necesidades y limitaciones del cuerpo. Por ello, el continuo control de la salud y nutrición de los estudiantes.
Cada vez que pensamos en lo mejor para nuestros jóvenes, pensamos en una educación de calidad, con disciplina y control en cada una de las facetas. Somos conscientes de que muy pronto ellos crecerán e impondrán su modo de vida a sus descendientes. Es por ello que, la educación impartida en el presente, será el modo de llevar la vida familiar en un futuro.
Pensando en ello, existen centros de educación que imparten las normas, valor, disciplina y una gran educación de calidad. Estos centros son las Escuelas Militares.
Existen muchos mitos acerca de dichos centros. Uno de ellos es la intensa disciplina; además del temor a que los jóvenes pasen por trances muy difíciles; sin embargo, todo se produce debido a la falta de información acerca de estos lugares.
Una de las principales características es que los estudiantes desarrollan sus actividades en un ambiente agradable, con una infraestructura de calidad y la mejor enseñanza que se puede impartir. La evidencia de esto es que tanto los padres como los parientes poseen el beneficio de las visitas semanales en donde pueden vigilar el desarrollo de sus hijos.
Cabe destacar que la diferencia de horas dedicadas a las tareas escolares por los estudiantes es superior al de las escuelas privadas y públicas. Sin embargo, no por eso descuidan sus actividades extracurriculares o su desenvolvimiento social. El principio primordial es que los jóvenes se relacionen al máximo con sus compañeros y aprendan el concepto de trabajo en equipo. Este último se imparte en todas las actividades diarias. Así el desarrollo académico se equilibra con el social en un mismo horario.
Finalmente, la vigilancia tanto de los padres y de los profesores es compartida por medio de un calendario personalizado. Este permite una constante reunión con los padres, almuerzos, visitas y un constante reporte del rendimiento de sus hijos. Todo con la finalidad de ofrecer la tranquilidad respectiva y de forjar jóvenes amantes de la disciplina, las buenas costumbres familiares y el amor a la patria.