Los jóvenes, hoy por hoy, buscan seguridad laboral. No es para menos. Aquellos que nacieron en la década del ochenta, viven hoy un clima de inestabilidad. Seguramente han existido épocas más complicadas. Pero los jóvenes españoles, ahora, viven en un clima de desempleo. El porcentaje de parados no retrocede. Y eso preocupa. A la dificultad de encontrar un piso se suma la de mantener un trabajo. Es una gran responsabilidad, sin duda.
Pero no todo tiene que seguir el camino tradicional. Claro, muchos jóvenes optarán por una carrera y emprenderán la búsqueda de trabajo. Total, no hay mal que duré para siempre ni país que lo aguante. Sin embargo, la carrera militar ofrece, además de la satisfacción de servir a la nación, un trabajo seguro y preparación profesional.
Lo primero que se debe saber acerca de la educación militar es que esta debe nacer por vocación propia. Se trata de un camino complicado, por ello, si no se hace con gusto, difícilmente se podrá concluir con éxito.
Antes de optar por una carrera militar, hay que conocerse ¿Se tiene la fortaleza física requerida? ¿El compromiso mental? ¿La valentía? Si se tiene, pues adelante. Optar por la educación militar garantiza un empleo al terminar.
Pero no solo se trata de un puesto de trabajo. Las escuelas militares ofrecen educación de calidad. En España, al programa de formación se le conoce como Enseñanza Militar de Formación. Una vez concluida la educación, el recluta puede incorporarse a las Escalas militares de carrera, capacitarse para convertirse en profesional militar de tropa o marinería o también hacer lo mismo para el acceso a militar de complemento.
Los planes de estudio en las escuelas militares son variables. Pueden durar dos años o extenderse hasta los cinco. El requisito mínimo es haber terminado el Bachillerato. Sin duda se trata de una alternativa llamativa en este contexto tan inestable. Vale mucho tomarla en cuenta.
Aproximadamente en esta época del año empieza el reclutamiento. Es la época del año en que los oficiales van definiendo el prospecto de aprendiz que se requiere en las escuelas militares. De acuerdo con Shelley Moore Capito, miembro de la armada estadounidense, el acceso a cualquier escuela militar es bastante complicado. Por ello recomiendan que los jóvenes interesados se esfuercen en tomar cursos difíciles durante los últimos años de colegio para que puedan ir tomando nivel. En la actualidad, las escuelas militares tienen preferencia por aquellos estudiantes que, además de las clases regulares, cursan actividades extra curriculares. Principalmente aquellas relacionadas con deportes y disciplinas afines. Como asevera Dan Effland, representante de la Marina Mercante Estadounidense, la educación militar busca reclutas de élite que deseen atravesar un camino que no es nada sencillo.
Existen varias academias educativas en EE.UU. como la United States Military Academy, United States Coast Guard Academy, United States Air Force Academy y la United States Naval Academy. La convocatoria de reclutas cuenta con una gran demanda. Y las familias están cada vez más involucradas. En las recientes reuniones, un promedio de 75 personas, entre familiares y potenciales estudiantes, se congregan para informarse acerca del acceso a las escuelas militares y los programas de educación continua a los que se puede acceder. Shelley Moore Capito afirma que los alumnos admitidos en las escuelas, también pueden beneficiarse con becas de mediano plazo.
Pero no todas las academias militares optan por la “meritocracia” para el reclutamiento. Existen algunas que solo admiten nuevos estudiantes recomendados por miembros de la institución.
Por donde se mire, es posible notar que la tendencia actual en las escuelas militares es reclutar a jóvenes de élite. Listos para desempeñarse tanto física como intelectualmente. A cambio del servicio a la nación, los jóvenes reclutas pueden acceder a numerosos beneficios. Cada vez es mayor la cantidad de interesados en la educación militar. Como ya se dijo, pues lo mejor es prepararse desde muy temprano, que la competencia es grande.
No es un secreto. Desde junio, en Estados unidos, las escuelas militares están en aumento. Cuantitativamente hablando, la cantidad de escuelas públicas patrocinadas por institutos militares se ha incrementado notoriamente. Sin duda esta es una medida necesaria, tomando en cuenta en el reciente interés del Pentágono en reclutar a jóvenes con mayor intensidad.
Este denodado esfuerzo por incrementar la infraestructura de las Fuerzas Armadas proviene, principalmente, del cuerpo de Marines. El programa busca construir nuevos locales de escuelas militares en cada distrito del gran país del norte.
Para proceder en el cambio con mayor organización, se han tomado como modelos seis escuelas pertenecientes a las ciudades de Atlanta, Nueva Orleans y Las Vegas. El plan cuenta con el respaldo de entidades castrenses de alto nivel como el Departamento de Defensa.
El plan se enfoca en incentivar a los jóvenes hacia la carrera militar desde muy pequeños. Se busca abordar y dar más apoyo a la categoría ROTC.
Pero el plan no solo se dirige a jóvenes estadounidenses. Como ya es costumbre, y solo basta ver los ejércitos de ese país, se busca reclutar a una gran cantidad de extranjeros. Exactamente, 14 000. Los cuales, a cambio de su heroico servicio al país más grande de América del norte, podrán acceder a la ciudadanía a partir del medio año de servicio.
Las jornadas bélicas de Medio Oriente requieren una gran cantidad de soldados para poder mantenerse. Por ello, se busca incentivar el espíritu combativo en los jóvenes desde muy temprana edad. Sin duda es un plan bastante loable. Sobre todo si se tiene en cuenta la escas infraestructura que se tiene para una cifra tan ambiciosa de solo extranjeros.