A lo largo del tiempo hemos visto como las fuerzas militares han dejado de ser tan centralizadas. Amplían su campo de acción no solo a los conflictos armados externos al país, sino que colaboran con los desastres naturales, benefician a jóvenes con programas educativos de calidad o mejoran la calidad de vida las familias brindándoles un futuro prometedor por medio del trabajo arduo y recompensado.
La palabra clave que encierra todo lo antes mencionado es cooperación. Apoyo y comunicación entre las diversas autoridades y representantes de la ley. En conjunto mejoran la situación de los jóvenes y del país por medio asesorías para aumentar las capacidades de lucha, estrategias e incluso tácticas para situaciones de alto riesgo. En este último caso, podemos hablar acerca de la Escuela Militar de Policía de los Estados Unidos (USAMPS).
La misión de dicho centro de enseñanza es la preparación de los policías (cabe destacar que no todos pueden acceder a una vacante, sólo los que reúnen un perfil estricto) para las situaciones de alto riego en la comunidad.
El centro les provee de conocimiento necesario a los agentes del orden como: estrategias militares para detenciones, estabilidad y seguridad en las operaciones encubiertas todo ello en pro de mejorar la movilidad y el resultado positivo en las situaciones de peligro civil.
Siempre se han presentado situaciones en las que la policía no ha podido darle solución de manera efectiva y rápida. Mientras más apremie la situación, mayor será el daño ocasionado a la población si es que no se encuentra una solución efectiva. Por esta razón el entrenamiento a los que son sometidos es especializado y sus funciones exclusivas.
Detallando el último punto, las principales funciones llevadas a cabo por loes estudiantes de este centro son las de búsqueda y recolección de información (labores de inteligencia), conocimiento de las situaciones de peligro y sus respectivas soluciones, operaciones de detención, sometimiento de protestas, refuerzo y respeto cabal de las normas, entre otros.