Podemos resaltar que, las principales características de las academias militares consisten en la impartición de enseñanza -de calidad- y disciplina. Los valores y la moral son los pilares en la educación de cientos de jóvenes que confían ciegamente en los preceptos tradicionales, que los llevarán a ser grandes ciudadanos.
Está claro que una educación dedicada íntegramente a lo intelectual no es una gran forma de mantener un desarrollo óptimo en los jóvenes. Hay que tomar en cuenta que la propia madurez y desarrollo físico los lleva a competir. Además de aplicar el ingenio en diversas actividades para emplear al máximo sus energías.
Tomando como punto de partida esta situación, en los centros de educación militar de norteamérica se llevan acabo -desde hace años- varios programas deportivos centrados en las disciplinas como atletismo, gimnasia, básquet, fútbol, etc.
Las competencias sanas permiten el desarrollo de la pro-actividad, la habilidad individual, y el desarrollo del trabajo en equipo. En el caso de las escuelas militares, permiten el máximo desarrollo en las actividades atléticas para que sus futuros cadetes estén en óptimas condiciones para la defensa de su patria y familia.
En los centros educativos militares ubicados en norteamérica, como requisito indispensable para llevar acabo las diversas rutinas atléticas, es necesario demostrar todas las capacidades en el llamado “Presidential Fitness Challenge” que se lleva acabo tres veces al año. En esta competencia se pone a prueba el entrenamiento, el afán de superación y el liderazgo tanto de los estudiantes como de los profesores. El trabajo en equipo es clave para este evento y mucho más para la vida de un futuro cadete.
Pese a que el desarrollo físico es clave para llevar una vida sana y de excelencia académica, es necesario tomar en cuenta las necesidades y limitaciones del cuerpo. Por ello, el continuo control de la salud y nutrición de los estudiantes.